Son plantas suculentas provistas de espinas y de flores coloridas y sorprendentes. Los desiertos y las zonas semidesérticas cobran protagonismo cuando sus maravillas emergen convertidas en pétalos luminosos, irrumpiendo en esos paisajes ocres y terrosos donde los vientos levantan arenas que lo tiñen todo de grises, empalideciendo los cielos con calimas.