El legendario concierto de Los Tres Tenores en las Termas de Caracalla, en Roma, el 7 de julio de 1990, marcó un hito en la historia de la música. Plácido Domingo, José Carreras y Luciano Pavarotti, dirigidos por Zubin Mehta, ofrecieron un recital inolvidable que acercó la ópera al gran público. Este evento, celebrado en la imponente arquitectura romana, no solo unió a tres de las voces más icónicas del siglo XX, sino que también sentó las bases para una serie de conciertos posteriores con un impacto global.